Frenó todo y hablamos 10 minutos
Damir
Qué cambió: Dejó las muletillas, charla con facilidad y se fija en los detalles de cada persona.
Prueba real: Un compañero de trabajo pasaba a mil. Damir aplicó lo que vio en clase, hablarle a alguien de lo que le apasiona, y le preguntó por su torneo de jiu jitsu. Frenó en seco y charlaron 10 minutos.
“Un 10.”